• Con el término del cuatrimestre se dan por concluidas las clases de la asignatura “Historia Económica en la Edad Moderna” y, por tanto, es un buen momento para reflexionar sobre lo expuesto hasta el momento en el blog.

    Junto al trabajo diario, la necesidad de investigar y recurrir a fuentes para completar la información de los temas tratados en clase, así como numerosas lecturas para crear artículos originales, han servido para interiorizar el contenido de la asignatura de una manera mucho más eficaz que con la exigencia de un examen típico. El método, por tanto, no sólo es innovador, sino que es más “productivo”, puesto que el estudiante puede ir viendo sus progresos y se implica mucho más en la materia que con la presión de una evaluación tradicional.

    El debate y el intercambio de ideas es algo que es habitual en aquellas carreras científicas, si bien en las carreras de letras es algo novedoso y, tras la experiencia, creo que enriquecedor. Opino, tras haber cursado esta asignatura, que los profesores universitarios deberían abrirse a nuevos métodos educativos y no asumir que en las humanidades no es posible la discusión, entendiéndolo como algo positivo, y la interacción, no sólo entre el alumnado, también con el profesor.

    Por otro lado, la puesta en marcha de un blog donde quedan expuestas reflexiones sugeridas por lo comentado en clase, así como temas hacia los que se despierta un interés, permite al alumno asumir una responsabilidad y una libertad en la forma de guiar su manera de entender, en este caso, la historia económica de la Edad Moderna. De este modo, es posible ir decantándose por una línea de investigación con la que se identifican más los intereses del estudiante y a la que puede dedicar una especial atención gracias a la libertad que le da la confección del blog.

    Respecto a lo que a mí concierne, este blog es algo más que un altavoz, puesto que he asumido un compromiso con aquellos que lo han descubierto y que han ido despertando su curiosidad hacia la historia moderna en general y, en particular, hacia su economía. Por ello, el final del cuatrimestre no puede suponer el final de este blog. Esto me sirve para ampliar mis conocimientos y para no dejar que se oxide en mi cabeza todo lo aprendido, así que no termina aquí la andadura del blog, sino que a lo largo de los próximos días seguirán apareciendo artículos aunque ahora serán realizados sobre temas que siguen siendo característicos de la historia económica, pero que no seguirán un orden establecido.

    Algunos lectores han querido escribirme vía e-mail pidiéndome más información sobre las fuentes y solicitando bibliografía. Por esta razón, he decidido que el artículo que inaugure la “nueva etapa” del blog verse sobre autores y obras que sirvan a quienes quieran ampliar sus conocimientos y que me han sido útiles para la realización de los artículos.

    Dicho esto, os emplazo para la próxima semana, en la nueva dirección www.rosanavarrete.com/historia